Algunas de las personas encantadoras con quienes he trabajado, comparten generosamente su experiencia.
Mi aprecio a todos.
‘Somos una pareja de orígenes distintos —Argentina y Países Bajos— y hoy vivimos en Suiza. Nuestro camino juntos no siempre fue fácil. Hubo momentos difíciles, de distancia y confusión, en los que no sabíamos bien cómo encontrarnos.
El proceso terapéutico con Analía fue un antes y un después. Con mucha sensibilidad y una forma muy clara de acompañarnos, nos ayudó a vernos de otra manera, a escucharnos de verdad y a entender lo que nos pasaba, construyendo un vínculo más auténtico.
Hoy nos sentimos más unidos y más fuertes. Estamos profundamente agradecidos a Analía por su acompañamiento en este proceso; fue un gran cambio en nuestra pareja y en cada uno como persona.’
‘Querida Analía, te agradecemos por el trabajo que hiciste con nosotros cuatro, como familia. Todos sentimos desde el principio que tú eras la persona adecuada para nosotros. Nos sentimos escuchados y comprendidos en un nivel emocional profundo – como individuos y como una unidad familiar. Siempre nos sentimos seguros contigo, cuando no podíamos comunicarnos eficazmente entre nosotros tú lo hacías posible. Todos te encontramos muy reflexiva, compasiva y nos hiciste sentir aceptados. Nunca nos olvidaremos de ti y siempre estaremos agradecidos.’
‘Analía nos facilitó un ambiente seguro en donde pudimos explorar problemas maritales que inhibían nuestro desarrollo como pareja. Nos ayudó a comprendernos mejor y entender nuestras necesidades, de maneras que ninguno de nosotros había estado consciente hasta el momento. Nos ayudó a entender también cómo nuestras distintas perspectivas y actitudes afectaban nuestras interacciones. Esto nos dirigió a un entendimiento profundo de cómo comunicarnos y así poder resolver los desafíos juntos en nuestra relación.’
‘Analía me ayudó a superar un trauma profundo de la niñez y a tratar con muchas de sus implicancias en mi vida de adulta – principalmente baja autoestima y ansiedad. Analía me dirigió por todas las etapas de recuperación, desde la tristeza e ira iniciales a la realización y aceptación finales, hasta el punto donde sentí que me podía enfocar en el presente y el futuro, sin sentirme atrapada en el pasado. Analía crea un ambiente seguro en su oficina privada en donde siempre me sentí relajada y cómoda para abordar los temas de los cuáles hablábamos. Pero es la calidez y el interés auténtico de Analía lo que realmente creaba un ambiente de confianza y el espacio personal que yo necesitaba para poder abrirme acerca de cosas que, si no, hubiera tenido dificultades para abordar. Eso, junto con su conocimiento y experiencia, resultó una combinación perfecta para mí.’
‘Analía es una profesional compasiva y muy intuitiva. Me guió en un período difícil, mientras trataba de resolver una relación complicada. Con su apoyo empecé a comprender mucho más de mi misma y finalmente encontré la fuerza y el empoderamiento para seguir adelante. Sigo viendo a Analía cuando lo encuentro necesario y es muy tranquilizante saber que siempre está para mí.’
‘Nosotros recomendaríamos felizmente (y fuertemente) a Analía a cualquier pareja en busca de un terapeuta. Empezamos a trabajar con ella durante el encierro de la pandemia, y nuestras preocupaciones iniciales sobre la eficacia de la terapia on line fueron rápidamente disipadas. Las sesiones se sentían como que estábamos hablando en persona, ella tiene una capacidad asombrosa para crear un espacio cómodo mientras estamos hablando a distancia de tópicos difíciles. Nosotros nos dirigimos a ella en necesidad de ayuda sin estar totalmente seguros de qué esperar como resultado de nuestro tiempo juntos, pero con certeza ha resultado una de las mejores decisiones que jamás hemos tomado. Mi pareja y yo nos sentimos más cerca, tenemos una mejor comprensión mutua y podemos trabajar como equipo. En todo momento, Analía nos hacía sentir seguros y apoyados, utilizando su habilidad para dirigir la conversación hacia dónde necesitaba ir. Siempre le estaremos agradecidos y ahora la vemos como un punto de confianza, de apoyo y cuidado.’